Buscar
  • MIGUEL PEDRO MAZON BALAGUER

La derogación del Libro III del Código Penal (De las Faltas)


En otros artículos del pasado 13 de febrero hablaba de la despenalización "de facto" de los accidentes de tráfico. Una vez publicada la Ley Orgánica 1/2015, de reforma parcial del Código Penal, no sólo se despenalizan los accidentes de tráfico, antes regulados en el tan invocado, casi a diario, art. 621.3, sino la totalidad de las faltas contenidas en el Libro III del Código Penal. Todas.

La razón facilitada en la exposición de motivos de la Ley no es otra que "racionalizar el uso del servicio público de la justicia, para reducir la elevada litigiosidad que recae sobre los Juzgados y Tribunales". Dicho en otras palabras, como el Gobierno es incapaz de dotar de medios materiales y humanos a la Administración de Justicia, acude a otro sistema, ya utilizado en otros ámbitos, como es el de las reconversiones; antaño fue la reconversión industrial; ahora, la de la justicia porque, no podemos olvidar, la justicia no da dinero al Estado, sino todo lo contrario, y, en muchas ocasiones, muchos disgustos a los gobernantes.

Esa supresión del Libro III del Código Penal, según el Ministerio, pretende acabar con la saturación existente en los Juzgados y, efectivamente, será cierto. A partir del día 1 de Julio, día en que entra en vigor la Ley, no sólo dejarán de estar tipificadas muchas conductas sino que, en aplicación de la retroactividad de la Ley penal mas favorable, se producirá una avalancha de archivos de los asuntos penales en trámite, de coacciones, amenazas, insultos, injurias leves, accidentes de tráfico, etc. De todos y cada uno de los procedimientos que se tramiten en ese momento como Juicio de Faltas.

Primera aspiración conseguida; en la próxima memoria del año judicial habrá una reducción muy significativa de los asuntos penales en trámite.

Pero, a partir de ese momento, ¿que ocurrirá?.

No hace falta indicar que muchos de esos asuntos irán, irremediablemente, a la vía civil con lo que se obligará a quienes tienen un procedimiento penal en trámite, una vez se archive, a iniciar un largo y tortuoso procedimiento civil en reclamación de idéntico objeto que el anterior. Es el caso de los accidentes de tráfico, hasta que el Gobierno introduzca una nueva modificación por el que obligue a los interesados acudir a la vía mediadora para sacarlos tambien del Juzgado. Y si no al tiempo.

Pero otros muchos verán como, por obra y gracia de esta reforma, para reclamar daños de pequeño importe, o hurtos de cuantía ínfima, o para reclamar por unas ofensas verbales, o unas vejaciones injustas, se ven obligados a instar una vía civil. Y todos sabemos que comporta eso; mas tiempo y mas coste. Ahora bien, muchos preferiran no hacer nada para evitar perder mas tiempo y dinero.

En suma, por un lado se saturaran un poco mas los juzgados civiles que deberán acometer parte de los asuntos despenalizados; y, por otro, muchos ciudadanos verán como, inexplicablemente, ven que sus legitimas aspiraciones a obtener una sentencia penal favorable se verá frustrada.

Para que el común de los mortales me entienda: 1.- si tiene un accidente con lesiones a partir del dia 1 de julio se tendrá que ir a la vía civil; 2.- si lo ha tenido antes de esta fecha y se tramita actualmente como juicio de faltas verá como es archivado y deberá acudir a otro procedimiento en la vía civil; 3.- si es parte, denunciante o denunciada, actualmente, en un juicio de faltas verá como su procedimiento es archivado; y, 4.- si a partir del dia 15 de julio sufre un insulto, vejación, coacción, etc, de caracter leve, no verá respuesta judicial alguna.

Podríamos decir que el Gobierno, el Ministro de Justicia, ha practicado un indulto generalizado o, mejor todavía, después de la denominada "amnistía fiscal" ahora hace una "amnistía de juicios de faltas".

Pero aquí no acaba mi reflexión. Ahora viene mi visión en nuestra actividad profesional, sí, la de los abogados.

En España hay, según dicen las estadísticas (parece mentira que no se sepa con exactitud), unos 230.000 abogados, repartidos en 90.000 despachos. Unos cuantos, la minoría, desarrollan su actividad profesional en los grandes despachos en los que, naturalmente, los juicios de faltas ni se tocan; otros, la mayoría, somos titulares de pequeños despachos, donde cohabitan 2-3 abogados, y otros muchos son unipersonales. A estas dos últimas categorías, en las que me encuentro, día a día, nos toca bregar en los Juzgados con toda clase de procedimientos y en los que, los juicios de faltas, suponen buena parte de la facturación mensual con el que poder pagar los sueldos, gastos fijos del despacho, y, con lo que queda, sobrevivir; y no digamos ya los abogados de pueblos o de pequeñas localidades, donde este tipo de procedimientos penales son, prácticamente, los de trabajo habitual en el despacho.

Estos despachos ya pueden, podemos, acometer una seria reconversión, buscar nuevas fuentes de negocio porque, de lo contrario, lo van, lo vamos, a pasar muy mal.

Hace días, muy pocos, criticaba los divorcios a 100 euros pero, alguno, creo, que los va tener que hacer a 95,00 €, iva y procurador incluido, o por menos.

Cuando en 1988, hace ya 27 años, empezaba a ejercer, recuerdo el gran compañerismo existente entre todos los abogados de la localidad; cualquier cosa que necesitabas la podías consultar con los más veteranos e, incluso, aquellos tenían la deferencia de derivar a tu despacho aquellos asuntos de menor interés para ellos para que cogieras práctica y, también, ganaramos unas perrillas.

Hoy día la situación es más bien la contraria. Ante el gran número de letrados en ejercicio, la lucha por conseguir asuntos es encarnizada, incumpliendo, en muchos casos, no ya el Código Deontológico, sino las mínimas normas de la moral.

Ahora, con esta reforma, cualquier cosa puede pasar, máxime cuando el número de abogados crece exponencialmente cada año.

Resumiendo; reforma mala para el ciudadano y peor para los abogados.


12 vistas

© 2015. Miguel Pedro Mazón Balaguer. Avenida Duque de Tamames, nº 14. Entlo C. 03300 Orihuela (Alicante) Teléfono 626135306. E-mail: miguelmazon@icaorihuela.com